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Ahorra gasolina: 10 trucos para reducir el consumo
Ahorra gasolina: 10 trucos para reducir el consumo

El aire acondicionado del coche aumenta el consumo de combustible: ¿bulo o verdad?

Las elevadas temperaturas propias de esta ápoca del año convierten el coche en un horno durante las horas de mayor radiación solar. Conducir con las ventanillas bajadas o encender el aire acondicionado son las opciones que tenemos a nuestro alcance para hacer descender la temperatura del habitáculo. La Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda a los conductores mantener una temperatura estable en el interior del coche entre los 21 y los 23 grados, ya que un exceso de calor dentro del vehículo aumenta hasta un 20% el riesgo de sufrir un accidente.

Tráfico recuerda que conducir con calor, a más de 25 grados, provoca una disminución de la atención y la concentración e incrementa el tiempo de reacción ante un imprevisto. A medida que aumenta la temperatura del habitáculo crece el riesgo de sufrir un accidente. Diversos estudios avalan que conducir con 35 grados provoca que el conductor deje de percibir el 20% de las señales de tráfico y que cometa un 30% más de errores al volante.

El exceso de calor es perjudicial para la seguridad del conductor y el resto de usuarios

Así pues, encender el aire acondicionado resulta inevitable para contribuir a una conducción segura. Es cierto que conlleva un gasto extra de combustible y que al precio que está actualmente el diésel y la gasolina supone encarecer aún más la factura del carburante. ¿Pero hasta que punto gasta de más el coche cuando accionamos el aire acondicionado? Vamos a verlo a continuación.

El exceso de calor dentro del coche aumenta hasta un 20% el riesgo de sufrir un accidente

El aire acondicionado funciona como una nevera doméstica. El sistema de refrigeración está compuesto por cuatro elementos: un compresor, un condensador, una válvula de expansión y un evaporador. Su funcionamiento consiste en cambiar el estado del gas del depósito a líquido y de líquido a gas. Cuantas más veces realice esta función, es decir cuanto más rato tengamos puesto el climatizador, más aire frío llegará al habitáculo y más va a bajar la temperatura.

 

El mayor consumo del aire acondicionado recae sobre el uso del compresor. Esta pieza se acopla al giro del motor mediante una correa y cuando trabaja lo hace por medio de la fuerza que produce el propulsor del coche. De ahí que el consumo de combustible del vehículo sea mayor cuando el mecanismo está activado.

El gasto de combustible ocasionado por el uso del aire acondicionado varía en función de la temperatura exterior y de la intensidad

Endesa, una de las mayores compañías suministradoras de electricidad de España, explica en su blog que la energía que consume el compresor depende de dos factores: la temperatura exterior y la intensidad del aire acondicionado. Cuantos más grados sea necesario bajas, más gasolina gastará. Aunque es difícil cuantificarlo, la compañía eléctrica sitúa este gasto extra de combustible entre 0,2 litros y 1 litro de gasolina por cada 100 kilómetros.

Aparcar en la sombra y utilizar parasoles contribuye a bajar la temperatura del interior del vehículo

En cambio, en invierno, el sobrecoste que supone conectar el aire caliente es prácticamente insignificante. La razón es que el calor se obtiene de la energía generada por el propio motor, con lo cual basta tenerlo encendido para tener calefacción. Por eso, cuando ponemos el coche en marcha en invierno la salida del aire caliente no es inmediata, sino que tenemos que esperar unos minutos, es decir, lo que tarda en calentarse el motor, para notar sus efectos.

Como ya hemos dicho antes, el gasto extra de gasolina que supone encender el aire acondicionado varía en función de la temperatura exterior y de la intensidad a la que pongamos el climatizador. Para que el habitáculo no se caliente en exceso cuando aparcamos el coche en la calle podemos adoptar una serie de medidas. La más recomendable, aunque no siempre es posible, es buscar un sitio en la sombra sobre todo en las horas centrales del día, las de más calor.

La utilización de los parasoles es eficaz contra las altas temperaturas

Si disponemos de parasoles no debemos olvidarnos ponerlos en el parabrisas y el resto de ventanillas al aparcar bajo el sol. De este modo conseguiremos bajar unos 10 grados la temperatura del habitáculo. El parasol que se coloca en la luna delantera contribuye también a reducir la temperatura del volante, lo que resulta muy conveniente cuando vayamos a conducir.

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